El PSOE se estructura en Agrupaciones (más de 4000) por toda España y en Organizaciones Sectoriales (cinco organizaciones sectoriales en los diferentes niveles territoriales). Tu puedes partipar en el PSOE afiliándote, bien como militante y bien como simpatizante: AFÍLIATE.
El Partido Socialista se fundó clandestinamente en Madrid, el 2 de mayo de 1879, en torno a un núcleo de intelectuales y obreros, fundamentalmente tipógrafos, encabezados por Pablo Iglesias.
El primer programa del nuevo partido político fue aprobado en una asamblea de 40 personas, el 20 de julio de ese mismo año.
Han pasado más de 125 años y el PSOE cuenta con la participación de más de medio millón de afiliados y afiliadas, mujeres y hombres, jóvenes y mayores, trabajadores, pequeños empresarios y empresarias, personas que les unen valores de igualdad, justicia, solidaridad y libertad, con un mismo objetivo el cambio y transformación social desde políticas de izquierdas.
Miles de personas participan en el PSOE con su trabajo, sus ideas, sus opiniones, y queremos que esta familia siga creciendo, para convertirse, cada vez más, al Partido que se parece más a España.
Puedes participar en esta familia socialista siendo militante o simpatizante.
El acto de afiliarse al Partido Socialista Obrero Español, como acto voluntario, significa algo más que tener un carné. Es una oportunidad para participar y colaborar en el proyecto de cambio.
La credibilidad de la organización depende de la presencia de los afiliados y simpatizantes en todos los ámbitos de la vida social, para a través de ellos reflejar su sensibilidad y sus problemas, pero también para dar voz en la sociedad civil a nuestras propuestas.
Pero ¿en qué objetivos y actividades se concreta la pertenencia al Partido? El PSOE y por tanto todos los afiliados, tienen hoy, como meta fundamental, establecer una relación de identificación, de confianza y credibilidad, con el electorado progresista de nuestro país.
Participar en las Organizaciones Sectoriales, colaborando en la elaboración de propuestas de actuación, en la proyección de políticas alternativas, en el seguimiento de las políticas sectoriales, tomando parte de los debates, eligiendo a los representantes de sus ámbitos orgánicos.
Trabajar en los movimientos sociales. En primer lugar, si es un asalariado, en el seno del sindicato socialista, y, en todos los casos, en los movimientos asociativos (de consumidores, de vecinos, ecologistas, APAS, pacifistas, feministas, en las sociedades culturales, etc…)
Participar en la vida interna de la agrupación local, en los debates en las asambleas, en la toma de decisiones, en la organización del trabajo y, en general, en la acción militante. Elegir a los delegados de su Agrupación (o siendo elegido) para participar en los congresos provinciales, comarcales, regionales, etc… en donde se toman los grandes acuerdos y resoluciones políticas del Partido.
La experiencia de los últimos años nos ha confirmado la existencia de un número importante de personas que, identificándose política o ideológicamente con el proyecto socialista y contando con la voluntad de participar en algunas de las actividades e iniciativas del PSOE, en cambio no desean adquirir la condición de militante.
Los socialistas, que hemos defendido y defenderemos el calor de la participación en sí mima como garante de la cultura cívica de la sociedad, no podíamos obviar estas nuevas demandas de participación ciudadana. Para los socialistas, la militancia supone un compromiso con nuestro Partido que no excluye, y otras fórmulas de colaboración nuestro proyecto de transformación social.
A través de la figura del SIMPATIZANTE, queremos abrirnos en mayor medida al colectivo integrado por tantos ciudadanos y ciudadanas que voluntariamente están dispuestos y pretenden contribuir a mejorar nuestra acción política, nuestros programas y las propuestas que dirigimos a la sociedad española.
Un proyecto de progreso, anclado en los valores de la izquierda, aunque plural en su conformación y abierto a las innovaciones que de manera acelerada se producen en nuestras sociedades, con la voluntad de adecuar sus respuestas al tiempo histórico que nos toca vivir, precisa del concurso, de las aportaciones y de las ideas de muchos ciudadanos y ciudadanas que manifiestan su voluntad de colaborar en temas específicos con nuestro Partido, ya sea por una competencia profesional y laboral o simplemente por interés personal.
La figura del SIMPATIZANTE responde a esa aspiración de colaborar de todas aquellas personas que, sin ser militantes, se sienten identificados con el proyecto socialista.
Para adquirir la condición de SIMAPATIZANTE los únicos requisitos que se precisan son mantener una voluntad activa de colaboración e inscribirse voluntariamente en un registro del correspondiente ámbito orgánico para recibir información de actividades, reuniones, etc…
El simpatizante del PSOE cuenta con unos derechos que se concretan a continuación: